El pescado blanco del Mediterráneo destaca por su presencia constante en la pesca local y en la gastronomía tradicional. Su perfil nutritivo, su versatilidad y las artes responsables con las que se captura lo convierten en un pilar de la alimentación costera. Comprender sus características y su papel en el ecosistema ayuda a poner en valor un producto estrechamente ligado a la cultura marina de la región.

Conoce a los protagonistas del mar

La merluza: El pescado blanco que todos queremos y conocemos, de cuerpo alargado y cabeza ancha, con carne muy suave y escasas espinas. Ideal para plancha, guisos o al horno en rodajas.

La bacalailla: Pescado blanco de la familia de los gádidos, de tamaño pequeño, carne muy fina y poco grasa, perfecta para fritura ligera y para recetas sencillas.

La brótola: Pez de fondos rocosos y fangosos que se mueve entre los 100 y 450 m de profundidad. Su carne es ligera y poco grasa, muy adecuada para guisos y preparaciones al horno.

¿Cómo se pesca el pescado blanco?

Pesca de arrastre: Consiste en arrastrar una red por el fondo marino o en aguas intermedias para capturar diversas especies marinas.

Pesca de enmalle: Se colocan redes fijas o a la deriva en las que los peces quedan atrapados cuando intentan atravesarlas. Pesca de cerco: Implica rodear un banco de peces con una red que se cierra por la parte inferior, formando una especie de bolsa.

Pesca de palangre: Consiste en una línea con anzuelos cebados a lo largo de su extensión. Se deja flotando en la superficie para atraer peces carnívoros.

Recetas con pescado blanco

El pescado blanco destaca por su versatilidad: funciona igual de bien en cocciones rápidas y ligeras como en recetas más trabajadas que buscan texturas suaves y sabores equilibrados.

Su carácter neutro y elegante lo convierte en una base ideal para una amplia variedad de platos. Aquí van tres ideas para sacarle todo el partido al pescado blanco del Mediterráneo:

  1. Merluza con salsa verde

    La merluza se cocina en una salsa verde ligera y aromática, quedando tierna y jugosa. Las almejas aportan un toque marino que redondea el conjunto, dando como resultado un plato delicado, equilibrado y lleno de sabor.

Ingredientes (para 2 personas):

  • 4 lomos de merluza (aprox. 130–150 g cada uno)
  • 150–200 g de almejas (tipo chirla o almeja fina)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo muy picados
  • Media cebolla picada fina
  • 1 cucharada sopera de harina
  • 150–200 ml de caldo de pescado (salsa clara pero con cuerpo)
  • Un buen puñado de perejil fresco picado
  • Sal
  • Vino blanco (opcional)

Preparación:

  1. Pon las almejas en agua con sal durante 30 minutos para que suelten la arena.
  2. Enjuágalas bien y reserva.
  3. En una sartén amplia, calienta el aceite.
  4. Sofríe el ajo picado a fuego suave 1 minuto, sin que se dore fuerte.
  5. Añade la cebolla muy picada y póchala 5–7 minutos, hasta volverla translúcida.
  6. Añade 1 cucharada de harina y remueve 30 segundos para cocinarla.
  7. Vierte el caldo de pescado poco a poco, removiendo para evitar grumos.
  8. Cocina 3–4 minutos a fuego medio hasta que la salsa espese ligeramente.
  9. Incorpora el perejil picado.
  10. Mezcla y deja que la salsa tome color y aroma.
  11. Salpimienta los lomos de merluza y colócalos en la sartén, con la salsa ya formada.
  12. Cocina a fuego suave 3–4 minutos por cada lado.
  13. Añade las almejas directamente a la sartén.
  14. Tapa y cocina 2–3 minutos hasta que se abran.
  15. Mezcla moviendo la sartén (cuidado de no romper la merluza).
  16. Si la salsa está muy espesa, añade un chorrito más de caldo. Si está muy líquida, deja reducir 1–2 minutos.
  17. Sirve los lomos con almejas alrededor y añade un poco de perejil fresco encima.

2. Estofado de Brótola

La brótola se guisa lentamente en una salsa casera de verduras, con un fondo de tomate, cebolla y pimiento. El pescado queda jugoso y suave, acompañado de patatas y zanahorias con todo el sabor del estofado.

Ingredientes (para 2 personas):

  • 400–500 g de brótola en trozos grandes
  • 2 patatas medianas
  • 2 zanahorias grandes
  • 1 cebolla picada
  • 1 pimiento rojo pequeño (o equivalente)
  • 2 dientes de ajo
  • 2 tomates rallados o triturados
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Media cucharadita de pimentón dulce
  • Sal

Preparación:

  1. Pelar las patatas y cortarlas en trozos grandes.
  2. Pelar y cortar las zanahorias en rodajas gruesas.
  3. Cocer patatas y zanahorias en agua con sal hasta que estén tiernas.
  4. Escurrir y reservar.
  5. Calentar el aceite en una cazuela.
  6. Añadir la cebolla picada y pochar a fuego medio hasta que esté tierna.
  7. Incorporar el ajo picado y el pimiento rojo, y rehogar unos minutos más.
  8. Agregar el tomate triturado y cocinar hasta que reduzca y quede una salsa espesa.
  9. Añadir el pimentón dulce y remover rápidamente para que no se queme.
  10. Verter el caldo de pescado y mezclar.
  11. Llevar a ebullición suave para que la salsa tome cuerpo.
  12. Colocar los trozos de brótola sobre la salsa.
  13. Cocinar a fuego suave 4–6 minutos, volteando con cuidado si es necesario.
  14. Añadir las patatas y zanahorias cocidas a la cazuela.
  15. Bañarlas con la salsa y calentar 2–3 minutos más para que tomen sabor.
  16. Ajustar de sal.
  17. Dejar reposar el estofado 5 minutos antes de servir, para que la salsa se asiente y potencie su sabor.

Bacalailla al horno con salsa de ajo blanco

La bacalailla se hornea y se acompaña de espárragos y tomates asados que aportan dulzor y profundidad, todo equilibrado sobre una crema de ajo blanco suave y aromática. Un plato limpio, elegante y lleno de contrastes naturales

Ingredientes (para 2 personas):

  • 2 bacalaíllas enteras limpias
  • 10–12 espárragos trigueros
  • 4–6 tomates cherry cortados a la mitad
  • 2 tomates cherry enteros
  • 2–3 tomates secos o semisecos
  • Unas hojas de perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta
  • 1 diente de ajo
  • 40 g de almendras crudas peladas
  • 1 chorrito de vinagre suave
  • 80–100 ml de agua fría

Preparación:

  1. Triturar el ajo, las almendras y un poco de agua hasta obtener una pasta.
  2. Añadir el aceite en hilo fino mientras se bate, formando una crema emulsionada.
  3. Incorporar el vinagre y ajustar de sal.
  4. Añadir un poco más de agua hasta lograr una textura cremosa y ligera.
  5. Reservar en frío.
  6. Lavar los espárragos y cocinarlos en sartén con un chorrito de aceite y sal, hasta que estén tiernos pero firmes.
  7. Marcar los tomates cherry en la sartén para que caramelicen ligeramente.
  8. Reservar los tomates secos o semisecos.
  9. Precalentar el horno a 180 °C.
    Colocar las bacalaíllas enteras en una bandeja con un chorrito de aceite, sal y pimienta.
  10. Añadir unas hojas de perejil dentro o sobre el pescado.
  11. Hornear 10–12 minutos, dependiendo del tamaño.
  12. Dejar que repose un minuto antes de servir.